La inacción del Congreso de Estados Unidos ante la crisis financiera del Seguro Social podría derivar en recortes superiores al 20% en los pagos a jubilados y discapacitados a partir de 2032.
Hay millones de personas en Estados Unidos que arrancaron el mes pendientes de un depósito del Seguro Social. Para ellas, la noticia de que ese depósito podría reducirse más de un 20% desde 2032 no es un dato de política económica: es una amenaza concreta a su forma de vida. Y la razón por la que eso podría pasar tiene un nombre: la inacción del Congreso.
El fondo fiduciario que sostiene el sistema viene perdiendo capacidad de financiamiento desde hace años. La combinación de una población que envejece, menos trabajadores activos por beneficiario y un Congreso que no logra ponerse de acuerdo en cómo reformar el programa dibujó un camino que lleva directo al agotamiento de las reservas alrededor de 2032.
Cuando ese momento llegue, si no hubo reforma, el sistema solo podrá pagar lo que recauda. Y lo que recauda hoy equivale a alrededor del 79% de los compromisos asumidos. La información fue publicada por LA NACION, que subraya que evitar ese escenario depende exclusivamente de que el Congreso actúe antes de que sea demasiado tarde.




