Río Negro dio un nuevo paso en el desarrollo de su infraestructura energética con la llegada de 3.340 caños al Puerto de San Antonio Este. El material, proveniente de India, será utilizado para la construcción del San Matías Pipeline, el gasoducto que conectará la producción de Vaca Muerta con la costa rionegrina.
El proyecto contempla un ducto de aproximadamente 472 kilómetros de extensión y 36 pulgadas de diámetro, con capacidad para transportar hasta 27 millones de metros cúbicos de gas por día. Su objetivo será abastecer las unidades flotantes de licuefacción previstas en el Golfo San Matías para la futura exportación de Gas Natural Licuado (GNL).
La llegada de los materiales también está generando una nueva dinámica en San Antonio Este. El segundo cargamento fue descargado en apenas 53 horas y forma parte de un esquema de 12 buques previstos, mientras el puerto amplió sus espacios de acopio para responder al crecimiento de las operaciones vinculadas con los proyectos energéticos.
El gobernador Alberto Weretilneck vinculó el avance de estas obras con la estrategia de posicionar a Río Negro como una plataforma de salida de la energía argentina hacia los mercados internacionales. La construcción del gasoducto, junto con la actividad logística y portuaria que genera, representa una de las inversiones que buscan darle a la provincia un papel central en el desarrollo energético asociado a Vaca Muerta.




